miércoles, 20 de abril de 2016

Recurs: Cuando no queda nada, lo único que puedes dar es amor



El pasado Sábado 16 de Abril en Ecuador, país del cual procedo, ocurrió una terrible catástrofe, un terremoto de 7.8 grados sacudió la costa norte del país.
Cierto es que estos hechos no los podemos controlar, ni prever y en muchos casos el ser humano es frágil ante la inmensidad de la naturaleza. No obstante, y lo realmente sorprendente de este hecho tan desastroso es como el pueblo ecuatoriano se vuelca totalmente con sus compatriotas, como personas de todas partes de Ecuador se movilizaron desde empresarios, actores, particulares, hasta el más pobre, el vendedor ambulante, todos, con la finalidad de ayudar, de dar al que lo necesita, sin esperar nada a cambio. También cabe destacar los pequeños gestos, los mensajes de apoyo que la gente escribe para dar ánimos y fuerzas a las victimas y como cosas tan pequeñas pueden realmente cambiar ese mal.
Este pueblo unido se levantará de sus escombros, por que la bondad, la ayuda desinteresada genera grandes logros, así pues, y citando al filosofo alemán Albert Schweitzer "No hay mayor religión que la ayuda humanitaria. Trabajar por el bien común es el mayor credo".




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